Investigación en los Estados Unidos.

Usan el virus de la rabia para crear una vacuna contra el SIDA.

El experimento tuvo éxito en ratones. Los científicos les inyectaron el virus de la rabia junto con VIH. Los animales desarrollaron defensas. Cautela ante la posibilidad de aplicar la técnica en humanos.

Investigadores estadounidenses diseñaron y probaron por primera vez una vacuna contra el sida hecha con una combinación del virus del VIH y el virus de la rabia vivo pero atenuado. Al aplicarla en ratones, la vacuna impulsó ala producción de más anticuerpos, que son los que usa el organismo para defenderse.

Hasta el momento, las vacunas en experimentación utilizaban una forma del virus muerto o atenuado (corno por ejemplo el virus canariprox) para que se acelere la respuesta del sistema inmunitario sin que se cause la enfermedad. Pero ahora los investigadores dé la Universidad Thomas Jefferson, de Filadelfia, han encontrado una estrategia, que es presentada en el número de hoy de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

Usaron el virus de la rabia como transportador (vector) de una pequeña aparte del virus del SIDA (el VIH) con la idea de darle un arma al organismo para defenderse. "Esto viene a ser como emplear una versión atenuada del VIH pero sin recurrir al VIH real", explicaron los investigadores a la agencia AFP.

En la actualidad, se están probando más de 70 vacunas en el mundo, cuyos ensayos -gran parte en animales y algunos en humanos- se encuentran en las fases iniciales. Pero la de los investigadores de Filadelfia tiene la particularidad de usar al virus de la rabia, que es conocido por trasmitirse por la mordedura de los perros a las personas.

El procedimiento consistió en tomar una cepa del virus de la rabia debilitado, combinado con una parte de la capa exterior del VIH, e introducirlo en la célula del animal. Así, se le obligó al sistema inmunitario de los ratones a producir sus propios anticuerpos. "Este procedimiento, hasta ahora. limitado a los ensayos en los ratones, abre esperanza para la obtención final de una vacuna contra el VIH en los humanos", afirmaron los doctores Matthias Schnell y Roger Pomerantz. "El virus de la rabia es el vehículo que permite a la proteína de la cobertura del VIH Comunicarse, llamando la atención del sistema inmunitario", explicó Pomerantz.

Los científicos tomaron el virus de la rabia y le insertaron el gen que ordena la producción de la proteína que compone la capa exterior del virus del SIDA, llamado gp160. Luego, inyectaron el resultado en los ratones. Y se dieron cuenta que el 818-tema inmunitario del ratón era capaz de reconocer al intruso y comenzaba a producir anticuerpos y linfocitos (glóbulos blancos), que son capaces de destruir las células infectadas por el virus.

Para acelerar la producción de anticuerpos, los investigadores a su vez inyectaron una proteína diferente al VIH, la llamada gp120.. A continuación se sometió a prueba a tres grupos de cinco ratones cada uno. El primer grupo con un virus de la rabia sin VIH y los otros dos con un virus de la rabia modificados con varios tipos de virus del sida.

Después del procedimiento, "prácticamente todos los ratones de los dos últimos grupos reaccionaron al ataque del virus del sida produciendo linfocitos y anticuerpos", armaron los investigadores. "Nuestro objetivo era crear una vacuna viral viviente contra el VIH resaltaron los expertos-. Y disponer de una vacuna a partir de un virus que logre una respuesta de los antígenos del VIH y que el sistema inmunitario sea capaz de percibir".

"Sólo estamos en los ratones. Todavía tenemos que probar que es seguro y que podría funcionar para otras cepas de VIH", advirtió Pomerantz.

Consultado por Clarín, el doctor Horacio Mingrone, jefe de Consultorios Externos del hospital Muñiz, consideró que "el estudio de los investigadores de Filadelfia es una experiencia muy útil, aunque todavía falta mucho tiempo para que haya una vacuna eficaz en humanos".

En tanto, Pedro Cahn, jefe del servicio de Insectología del hospital Fernández, estimó: "Se trata de un trabajo muy serio, pero habrá que esperar más ensayos en animales como en seres humanos para determinar si este tipo de vacuna puede servir como preventiva o como terapéutica para tratar a personas ya infectadas".